Madre, educadora Allison Bajracharya: "Creo que es posible servir a todos los niños"

Esta entrevista ligeramente editada es la primera en una serie de artículos tipo pregunta y respuesta con algunos de los candidatos que se postularon para la Junta de LAUSD en el distrito 5 en la elección del 5 de marzo.

Speak UP: Cuéntenos sobre sus antecedentes y por qué se postula para la junta escolar.

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Allison Bajracharya: Crecí en Kansas City, Missouri. Soy judía, y mis padres crecieron en Kansas City y enfrentaron mucho antisemitismo. Esa experiencia inculcó los conceptos de justicia social y el trabajo con personas que podrían no estar en nuestra comunidad inmediata. Hay tantas decisiones que se toman en nuestro mundo actualmente que están dejando a muchas personas sin poder. Y se siente especialmente cierto en la educación pública, cuando le decimos a cierta familia, "solo puede ir a esta escuela, y lamentamos que esa escuela solo tenga un 4 por ciento en competencia académica, pero esa es la escuela de su vecindario".  O, "lamentamos que haya tenido un maestro substituto a largo plazo durante tres años, pero eso es lo mejor que podemos hacer". Y es verdad con nuestra administración federal cuando toman decisiones o hacen afirmaciones que sugieren que ciertas personas deben ser tratadas como ciudadanos de segunda clase. Estoy totalmente en desacuerdo.

He trabajado muy duro para pensar cómo se lleva el poder a las comunidades, y realmente creo que la educación es la oportunidad número uno. He trabajado en educación durante los últimos 18 años, comenzando como maestra de secundaria y luego estudiando una maestría en Política Pública porque reconocí que lo que estaba sucediendo en mi salón de clases donde enseñaba era realmente el resultado de una falla sistémica. Así que pensé que, si iba y obtenía mi maestría en Política Pública, podría ver cómo influir en la educación a nivel sistémico. He desempeñado muchos papeles durante los últimos 18 años, comenzando como maestra, pero luego trabajando en el distrito con Marlene Canter, quien fue presidenta de la junta escolar [de LAUSD]. Yo era su directora de Asuntos Comunitarios.

SU: También es usted una madre en el distrito ahora. ¿Cuántos hijos tiene y dónde están en la escuela?

Allison: Tengo dos hijos, definitivamente la mayor fuente de orgullo para mí. Mi hija, Miri, tiene 9 años, y está en cuarto grado y mi hijo Leo tiene 7 años, y él está en segundo. Asisten a Franklin Avenue Elementary, que es nuestra escuela de vecindario en Los Feliz. Hemos tenido maestros increíbles cada año, lo que en cualquier escuela es bastante inusual. La comunidad es una parte de la riqueza de la escuela. El hecho de que podamos caminar a la escuela es tan inusual en L.A.

SU: ¿Busco como muchos padres lo hacen o sabía o se mudó a esa área para la escuela?

Allison: Vivíamos en Silver Lake, justo cruzando la calle de Ivanhoe, que era la escuela a la cual todos querían asistir. Cuando tuvimos nuestro segundo hijo, encontramos esta gran casa y nos mudamos de Ivanhoe a Franklin. No sabíamos mucho sobre Franklin, pero sabíamos que era bueno. Franklin tenía una comunidad diversa, que realmente nos atrajo. Sin embargo, dado mi área de trabajo, quería seguir todas nuestras opciones, y así lo hicimos. Hicimos solicitud en Gabriella, que amé, Citizens of the World y Larchmont. La gran broma es que cuando hicimos la solicitud, estaba trabajando en la California Charter School Association (Asociación de Escuelas Chárter de California) y no nos aceptaron en ninguna de las escuelas chárter. En realidad, pensé que era un gran ejemplo de que no había manera de manipular el sistema. Fue una lotería al azar. Así que hizo nuestra decisión más fácil. En primer lugar, ya estábamos favoreciendo a Franklin, nos encantó la idea de tener una escuela comunitaria. Yo continúo aplicando a las escuelas chárter cada año porque quiero tener esa opción. Pero seguimos quedándonos en Franklin. Los profesores son súper cariñosos. Mi hija está prosperando. Mi hijo es un alumno con aprendizaje diferente y estamos analizando eso, pero están teniendo experiencias realmente positivas, y me encantaría ver algo así en todos los vecindarios de L.A.

SU: ¿Cómo ha afectado su visión de LAUSD el hecho de que sus hijos asistan a una escuela de LAUSD, y qué posiblemente necesite cambiar?

Allison: Como alguien que pasa tiempo como operador de escuelas chárter y se enorgullece de la innovación, he visto cuales son algunos de esos cambios que pueden llevar a una escuela a otro nivel. No a todos los niños les va bien en el pupitre todos los días. También tenemos un grupo de padres muy activo, pero un grupo de padres muy activo que se está agotando. Están tratando de recaudar dinero y tenemos la suerte de estar en una comunidad donde podemos recaudar dinero, pero el distrito lo hizo muy difícil. Tanta burocracia, tantos aros por saltar para poder organizar eventos. Hablando con nuestra directora, que lleva mucho tiempo en el distrito, ella se siente muy limitada por lo que puede y no puede hacer. Entonces, cuando hablo con ella sobre algo del trabajo socioemocional que sé que la comunidad desea tanto, no es algo que ella siente que puede realizar de inmediato. Esa innovación, la flexibilidad, ser ágil no es algo que sea una fortaleza del distrito.

SU: ¿Puede contarnos sobre su trabajo actual en Camino Nuevo?

Allison: Soy la directora de operaciones y estrategia. Tenemos seis escuelas chárter y una escuela preescolar, por lo que operamos ocho campus que sirven a 3,600 familias, en su mayoría familias latinas de bajos ingresos. Superviso todas las operaciones de las instalaciones, el cumplimiento, la tecnología y también todos nuestros programas: programa de salud mental, nuestro trabajo de participación de padres, nuestros servicios de apoyo a los estudiantes, nuestro trabajo de éxito universitario y también nuestra recaudación de fondos y comunicaciones. Así que desempeño muchos papeles. Ha sido realmente revelador entender lo difícil que es operar escuelas porque tenemos familias cuyas necesidades son extensas, especialmente en este panorama político, donde muchas familias viven con miedo, y eso genera temor a las instituciones. Crea el temor de ser público, y el temor de pedir ayuda, y eso es lo último que queremos. En realidad, tenemos un par de padres que fueron detenidos, y uno de ellos fue deportado. No estaba en la escuela. Era temprano en la mañana, pero el miedo y el sentimiento agudo inmediato de ansiedad que genera es tan extenso.

SU: ¿Hizo algo la escuela para ayudar?

Allison: Si lo hicimos. Salimos e hicimos un montón de recaudación de fondos para ayudar a cubrir los costos de los honorarios legales, pero también para pagar el alquiler de esa familia. También nos asociamos con ACLU y CHIRLA y otras organizaciones, reconociendo que entre más recursos que podríamos aportar y entre más trabajo legal pro-bono que podría beneficiar a las familias, mejor. Ese siempre ha sido nuestro enfoque como organización. Los asuntos de la comunidad y las asociaciones de la comunidad son importantes porque los niños, para tener un buen desempeño en el aula, necesitan que se satisfagan sus necesidades básicas.

SU: Camino Nuevo ha sindicalizado escuelas chárter. ¿Todos ellos sirven a todos los niños dentro de sus límites geográficos de asistencia?

Allison: Tenemos seis peticiones chárter. Dos de ellas son escuelas chárter de elección de escuela pública. Eso significa que somos la escuela del vecindario para ese límite geográfico. Camino Nuevo Cisneros y Camino Nuevo Castellanos. Ambos tienen un programa bilingüe. El campus de Cisneros, que se encuentra en Echo Park, también tiene un programa solo en inglés. Cisneros es una de nuestras escuelas de más alto rendimiento. Modela mucha innovación. Entras en un aula allí e inmediatamente sientes apoyo, que se satisfacen las necesidades de los niños, que la maestra está emocionada de estar allí y que los niños están aprendiendo, pero están aprendiendo de diferentes maneras. Esa escuela también tiene alrededor del 10 por ciento de niños sin hogar. Así que no solo están sirviendo a todos los niños en el límite de asistencia, sino que también están sirviendo a estudiantes cuyas necesidades son significativas, y lo están haciendo excepcionalmente bien.

SU: ¿Están bien todas las escuelas de Camino Nuevo?

Allison: Tenemos algunas escuelas que lo están haciendo realmente bien, Cisneros es una de ellas, Kayne Siart es otra. Nuestro campus de Burlington, que es nuestra escuela insignia, está bien, y luego otras dos no lo están haciendo tan bien. Tenemos una escuela secundaria que está muy bien y otra en la que realmente hemos luchado para despegar, y nos estamos moviendo en una trayectoria positiva, pero esa experiencia ha reforzado que no hay una solución mágica y, nuevamente, que este trabajo es tan duro.

SU: ¿Cuál es la diferencia?

Allison: El liderazgo realmente importa. Un director fuerte es tan crítico para establecer el tono y las expectativas, y eso es cierto en las escuelas chárter y las escuelas públicas tradicionales. Un director fuerte entonces fomenta maestros fuertes. Y al final del día, las escuelas tienen éxito porque tienen líderes fuertes y maestros fuertes.

SU: ¿Cómo aplica eso al distrito?

Allison: Tenemos que concentrarnos mucho más en cómo se ve un gran liderazgo. ¿Y cómo apoyamos a los líderes para que lo logren si no lo son? Tenemos que proporcionar capacitación continua, soporte, retroalimentación y rendición de cuentas si no funciona. Creo que en las escuelas donde ha habido cambios en el distrito, es porque tenía un líder muy fuerte que dijo: "Voy a hacer esto. Lo voy a hacer bajo mis términos”.

SU: ¿Cuáles son algunas de las cosas importantes que usted trataría de cambiar si fuera elegida?

Allison: Lo primero que quiero ver son requisitos de graduación que reflejan expectativas altas. En este momento, el distrito tiene una política A-G, que es una gran victoria. Porque todos los estudiantes tienen que tomar clases A-G para poder aplicar a Cal State o UC. Antes de eso, los muchachos ni siquiera estaban tomando esas clases. El problema ahora mismo con la política es que los estudiantes solo deben tener una D o más para graduarse en esos cursos, pero para aplicar a una UC o CSU, deben tener una C o más. En este momento, el 46 por ciento de los graduados de la escuela secundaria en LAUSD no tienen una C o más, lo que significa que no son elegibles para aplicar.

SU: Usted enseño en escuelas tradicionales del distrito. Tiene a su hijo en una escuela tradicional del distrito, pero trabaja en una red chárter y trabajó para la asociación de escuelas chárter. Los principales financiadores de estas carreras son, por lo general, la asociación chárter y el sindicato de maestros, y hay muchos intentos de dividir a los padres en estos dos campos, distrito versus chárter. Obviamente usted tiene un pie en ambos mundos. ¿Qué piensa acerca de estos intentos de dividir a los padres en estos campos?

Allison: Absolutamente creo que es posible servir a todos los niños, y eso es realmente lo que me motivó a postularme en esta elección. Cuando pienso en Los Ángeles como una ciudad muy progresista que, en teoría, abarca a todas las comunidades, no podemos tener un sistema educativo que refleje la polarización y los insultos de nuestra sociedad nacional en este momento. Lamentablemente, creo que sí lo tenemos, y por eso estoy ansiosa por superar eso porque nuestros hijos necesitan mejores escuelas públicas ahora. No podemos decir que el 30 por ciento en competencia académica está bien. No lo está, y tenemos que ser honestos al respecto. La única forma en que vamos a cambiar es pensar de manera diferente y llegar a soluciones para los niños. Hay algunas escuelas del distrito realmente excelentes y algunas escuelas chárter realmente excelentes, y ninguna de las dos entidades es perfecta. Tenemos que descubrir cuales son las cosas que van bien y cómo las llevamos a muchos más niños, especialmente en comunidades de bajo rendimiento.

SU: ¿Qué piensa de la Secretaria de Educación de Trump, Betsy DeVos?

Allison: Creo que le han hecho un daño completo a la educación pública. Realmente devaluaron lo desafiante que es este trabajo, lo importante que es. Han distraído a las personas que están trabajando muy duro para que no se enfoquen en buenas soluciones al sugerir que las escuelas privadas con fondos públicos están bien. Es una idea horrible. Y realmente han complicado lo que es el concepto de escuelas chárter, especialmente las escuelas chárter en L.A. No creo que [las escuelas chárter con fines de lucro] deban existir. Los dólares públicos deben seguir siendo públicos. Creo que han perpetuado más distinciones en lugar de unir a las personas para que se centren en soluciones para la educación pública.

SU: ¿Cuáles son los mayores desafíos cuando se trata de las finanzas del distrito?

Allison: El distrito está en un lugar muy grave ahora mismo fiscalmente. Si no pueden realizar cambios, perderán autoridad sobre su presupuesto, y eso es realmente aterrador cuando pensamos en querer que la educación pública prospere y tenga éxito. Así que tiene que haber una conversación real sobre las fuentes de ingresos. Aprecio que ya haya movimiento hacia una medida en la boleta electoral en 2020 para aumentar la financiación pública. Creo que todo el mundo en Los Ángeles tiene que apoyar eso. También creo que el distrito tiene que desempeñar un papel de liderazgo clave para abordar realmente la cuestión de las pensiones estatales. Las pensiones están lanzando a todos debajo del autobús en este momento, a las escuelas del distrito y a las escuelas chárter. Son demasiado caras. Y están haciendo que el concepto de una pensión sea realmente insostenible. Eso está sucediendo en el estado, por lo que no es algo que el distrito pueda resolver, pero el distrito puede presionar al estado para cambiar eso. Yo [también] pienso que los costos de salud son reales. En este momento, el 30 por ciento de los ingresos por alumno se destina a costos de atención médica y aumentará al 50 por ciento. Entonces, uno de cada dos dólares en 10 años se destinará a cubrir el costo de la atención médica.

SU: ¿Qué piensa de la inminente huelga de maestros? ¿Cómo resolvemos los problemas que tienen los maestros?

Allison: Creo que, en su mayor parte, los problemas que tienen son todos legítimos. Nadie quiere una clase gigante. Mi hija pasó de tercer grado a cuarto grado. En tercer grado, ella tenía 23 niños en su clase. Este año, ella tiene 34. Eso es desalentador. Eso es verdaderamente difícil para un maestro. Esa es una solicitud absolutamente razonable y, por supuesto, queremos tener más enfermeras en el campus. Luego, consejeros, [necesitamos] más personal en el campus que pueda ayudar a aliviar la carga de los directores. En este momento, están haciendo demasiadas cosas para una persona. Así que todas esas solicitudes son absolutamente válidas, y son cosas en las que debemos trabajar. Creo que la pregunta es, ¿de dónde proviene realmente la financiación? Me preocupa que el distrito, la forma en que articularon su presupuesto, sea en realidad más preciso que no. Las implicaciones son graves si se hicieran todos estos compromisos ahora. Entonces lo que es realmente importante es que se unan y se analicen, bien, ¿dónde podemos reducir algo de la burocracia? Porque la burocracia no se ha reducido al mismo ritmo que la inscripción. ¿Dónde podemos liberar algunos ingresos allí? ¿Cómo podemos trabajar juntos en un impuesto a las parcelas ahora? Definitivamente entiendo la frustración de los maestros. Como padre, los apoyo absolutamente y quiero ver esas cosas. Tampoco quiero ver niños atrapados en fuego cruzado.

SU: Sí se siente como si los niños y los padres estuvieran atrapados en medio. ¿Cómo se sienten los padres en su escuela acerca de la posibilidad de esta huelga?

Allison: Hay toda una variedad de sentimientos. Hay muchos padres que empatizan con los maestros. Nuestros maestros están haciendo un trabajo increíblemente importante y difícil. Queremos verlos apoyados. El año escolar ya es bastante corto. Cada día importa para nuestros hijos. La posibilidad de que los niños no estén en clase y se pierdan esos minutos de instrucción, y luego la verdadera pregunta práctica de qué hace uno con sus hijos mientras está trabajando. Esas son todas cosas realmente difíciles y temibles. Así que evoca muchas emociones e incertidumbres y algo de miedo, seguro.

SU: En su trabajo en Murmuration, ayudó a registrar a padres con poca representación para votar. El distrito 5 de la junta está dividido en dos áreas, la norte y la sur. Aparentemente, se elaboró de esa manera como resultado de la Ley de Derechos de Votación para maximizar la participación de los votantes latinos, y algunas personas ven este como un escaño latino. Usted no es latina. ¿Puede hablar sobre por qué usted es la persona indicada para representar a algunas de las comunidades con poca representación en el sureste que a menudo se han ignorado y cómo podría comunicarse con esas familias?

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Allison: Sí.  Soy blanca, y he crecido con muchos privilegios, y lo reconozco y lo admito, seguro. Pero he pasado mi carrera, en realidad 18 años, trabajando con familias en comunidades de bajos ingresos que luchan por escuelas excelentes. Trabajo en Camino Nuevo, que es más del 90 por ciento latino. Y creo que es realmente importante en este mundo vitriólico, independientemente del color de nuestra piel, mostrar cómo podemos representar y escuchar y conectar, apoyar y defender a todas las comunidades. Esa sería absolutamente mi intención. Hay mucha inequidad solo en el distrito 5 de la junta, y eso debe abordarse en términos de financiamiento. La resolución del distrito sobre la financiación equitativa fue un buen paso adelante. Pero, lo que es más importante, debe abordarse en términos de resultados. Realmente tenemos que ver que todos los niños alcancen su potencial.

SU: ¿Cuál es su visión para las escuelas del distrito 5 y LAUSD en general?

Allison: Mi visión es realmente tener una escuela como Franklin que satisfaga las necesidades de la comunidad en todas las comunidades de Los Ángeles, y no creo que eso sea demasiado idealista. Si podemos centrarnos más en lo que es la excelencia, la equidad, la innovación, podríamos tener escuelas que satisfagan estas necesidades de manera constante. Eso sucede a través de la política sobre los requisitos de graduación. Se trata de asegurarse de que las necesidades básicas se cumplan en relación con la seguridad, pero también de pensar en el trabajo socioemocional y de salud mental de una manera diferente. Y luego enfocarse realmente en lo que significa tener a los padres como socios. En Camino Nuevo, eso es algo que hemos hecho muy bien, y tenemos recursos para hacer que eso suceda. Siento que, si queremos que todas nuestras escuelas se conviertan en un lugar de excelencia y equidad, debemos hacerlos lugares donde se sientan bienvenidos los padres y hacerlos lugares donde los padres se sientan apoyados y comprometidos y también donde puedan aprender para que vayan a casa y luego apoyen a sus hijos. Requiere pensar de forma diferente a como siempre hemos pensado, y también requiere aportar recursos para ello.

SU: ¿Cómo abordamos las escuelas de persistente bajo rendimiento?

Allison: Las escuelas son como los ecosistemas. No hay una sola cosa que cambie todo. Se trata de cómo todo está interactuando. Entonces, si una escuela no le está sirviendo bien a los niños, y un director ha sido orientado, apoyado, entrenado y evaluado y está teniendo conversaciones honestas, entonces es probable que sea hora de descubrir cómo traemos un nuevo líder a esa escuela. Si el director es nuevo o el director no ha tenido eso, entonces podemos aportar esos recursos para desarrollar esa capacidad, pero, por supuesto, viendo tendencias históricas en torno a cosas que no están cambiando, tenemos que hacer las cosas de manera diferente. Eso significa pensar en el talento y en la forma en que estamos dirigiendo los recursos para que una escuela no siempre tenga substitutos a largo plazo.

SU: El distrito está perdiendo la inscripción, y una cosa que el distrito no hace es preguntarles a las familias: “¿Por qué se va?”.  A menudo, la respuesta es que tuvieron cinco substitutos diferentes en seis meses y sus hijos están cayendo en el olvido. O tienen un profesor que le está gritando a su hijo. A menudo depende del maestro de sus hijos y de si están recibiendo la educación que merecen. Y estos son problemas con el contrato docente y la ley estatal. ¿Cómo podemos hacer frente a eso?

Allison: No podemos esperar hasta que los padres se vayan para averiguar por qué se están yendo. En realidad, tenemos que pensar de manera proactiva sobre lo que les permitiría quedarse. Así que eso significa [ver] cómo los maestros están involucrando a los padres, y si los maestros realmente no son capaces de cumplir con esas expectativas, entonces se les debe animar a ir a otra parte. Eso es mucho más fácil decirlo que hacerlo, seguro. Hay algunas piezas muy desafiantes del contrato de [maestros], pero si podemos cambiar el diálogo y alejarnos del nosotros contra ellos, entonces quizás también podamos tener algunas preguntas realmente legítimas acerca de ¿cómo avanzamos todos juntos y aseguramos que haya un contrato que protege a los maestros donde ellos necesitan protección pero que también protege a los niños? Porque al final del día, todo se trata de ellos.

SU: En este momento, cada persona en el edificio de la escuela tiene un sindicato fuerte que representa sus intereses excepto los niños. ¿Cree que los padres deberían tener una mayor voz en el sistema para representar a los niños, y qué aspecto tendría?

Allison: Absolutamente. Los niños y los padres no tienen una voz en este momento, seguro. Es por eso que el trabajo que ustedes están haciendo es tan importante. Durante mucho tiempo, los padres sintieron que no podían participar o que su voz no importaba, y eso no es cierto. Tenemos que descubrir cómo hay una oportunidad para que los padres se sientan valorados y realmente escuchados.

SU: Tenemos muchos padres de Speak UP en el distrito 5 que tienen niños con necesidades especiales y aprendices del idioma inglés. ¿Cómo podemos mejorar los servicios para estos niños?

Allison: Una, creando algunas metas claras. Al hacer eso, estás diciendo que me importa este grupo, y sé que este grupo puede y debe hacerlo mejor, y eso suena muy sencillo, pero en realidad es un cambio fundamental de cultura y expectativa. Y luego es realmente profundizar en los datos y las prácticas y averiguar dónde van las cosas bien y dónde no. El distrito ha trabajado muy agresivamente para atender mejor a los estudiantes con necesidades especiales, pero aún están lejos de llegar allí. Y las escuelas chárter realmente han luchado con cómo servir mejor a los estudiantes con necesidades especiales y han hecho muchas mejoras. Las escuelas chárter están ahora mucho más a la par en términos de qué porcentaje de estudiantes con necesidades especiales están atendiendo, y son mucho más innovadoras para asegurarse de que estén atendiendo a los niños en todo el continuo de necesidades. Hay muchas más pruebas sobre cómo la inclusión puede servir bien a los niños. Sé que en el distrito 5 de la junta, sin embargo, definitivamente hay algunas escuelas que se enfocan específicamente en estudiantes con necesidades especiales, y hay un deseo de mantenerlas porque los estudiantes tienen necesidades tan altas, y la escuela realmente ha pensado de manera holística sobre cómo asegurarse de que esos niños se sientan bienvenidos y que se cubran todas sus necesidades, por lo que quiero entenderlo mejor y descubrir qué más se puede aprender allí.

SU: ¿Qué la diferencia de todos los demás candidatos en esta elección?

Allison: Este no es un peldaño para mí. He estado en educación pública durante 18 años porque me preocupa enormemente, y estoy interesada en seguir descubriendo cómo, a nivel de sistemas, podemos revertir las inequidades de décadas pasadas. Así que eso es algo que es muy auténtico y verdadero para mí. Traigo todo mi ser a esta campaña, y creo que es único que soy una madre en el distrito y una educadora, y que realmente entiendo los desafíos y oportunidades que me esperan. Habrá muy poca curva de aprendizaje para mí.

SU: Hay mucho debate sobre la evaluación de maestros y lo difícil que es medir eso. Pero los padres a menudo tienen un buen sentido de los maestros que quieren y de los que no quieren. ¿Crees que hay una manera de incorporar los comentarios de los padres y / o estudiantes en esas evaluaciones?

Allison: [Debería haber] múltiples puntos de datos, y creo que la voz de los padres debería ser absolutamente parte de eso. Y los maestros como profesionales deberían querer ser evaluados. ¿Quién no quiere recibir comentarios sobre cómo se está desempeñando y cómo puede crecer? Así que tenemos que revertir la cultura en torno a eso.

SU: Algunos maestros solo son evaluados cada cinco años. ¿Qué piensa sobre eso?

Allison: No, definitivamente no quiero esperar cinco años para que mi maestro descubra si lo está haciendo bien o si necesitan crecer. Eso no está bien.

SU: Cuéntenos más acerca de su experiencia en la docencia.

Allison: Cuando enseñé [en Nueva Orleans], enseñaba inglés y ciencias en la escuela secundaria. Tenía 50 niños en mi lista, y solo 20 o 25 aparecían. Mis niños eran personas increíbles, llenas de personalidad: les encantaba leer, les encantaba ser desafiados, pero realmente no habían sido desafiados de la manera correcta durante tanto tiempo. Y así, mis alumnos de 11° grado estaban realmente, en promedio, leyendo entre un nivel de 3° y 5° grado. Y eso no está bien. Esa inequidad que experimenté de primera mano, cuando me di cuenta de que no solo sucedía en mi aula, en la escuela o en Nueva Orleans. Realmente estaba sucediendo en comunidades de bajos ingresos en todo el país. Por eso me he mantenido en la educación pública y trato de seguir cerrando la brecha en la equidad y revirtiendo este sistema desde diferentes enfoques, y creo que es posible.

SU: Cuéntenos sobre sus estudiantes y lo que aprendió de ellos.

Allison: La mayoría de mis estudiantes eran negros, con un pequeño subconjunto vietnamita. Tuve algunas lecciones de vida realmente importantes como una mujer blanca. No solo vienes con muchas suposiciones. Tienes que construir relaciones. Mi primer año como maestra, tuve a una estudiante que era un líder total. Ella era súper inteligente, súper vocal, y en octubre, yo estaba enseñando una lección sobre sinónimos que pensé que era realmente una gran lección. Levanté la vista y vi que muchos de los estudiantes estaban riendo y sonriendo burlonamente, y estaba tratando de averiguar qué estaba pasando. [La alumna] estaba circulando una petición para que me retiraran de la clase. Esa fue una experiencia muy, muy difícil. Tomé una respiración profunda. Intenté no enojarme. Intenté no reírme.

En cierto modo, como alguien que ama la organización comunitaria, estaba muy orgullosa de ella por ser una activista, pero también estaba muy dolida. Me costó mucho levantarme de la cama [al día siguiente] y volver a la clase. Así que, durante esos dos meses siguientes, trabajé mucho en la restauración de relaciones, en la creación de confianza, en tratar de entender mejor dónde estaban mis alumnos y cuáles eran sus necesidades. En enero, estábamos cambiando de clases y [la estudiante] no estaba en mi lista el próximo semestre. Ella regresó a mí y me pidió que hiciera una excepción para ponerla en mi lista. Me dio humildad, y me he llevado esa experiencia conmigo. Me conecto absolutamente con los maestros y lo difícil que es ese trabajo, y no importa lo mucho que esté tu corazón en la docencia, cada día es impredecible y puede ser difícil. Puede ser doloroso o puede ser inspirador, y recibir apoyo y sentir que hay esperanza es tan importante para el éxito de un maestro. Lo veo, y quiero seguir viendo a los maestros prosperar porque son el mayor indicador del éxito de un niño.